jueves, marzo 31, 2011

Jugar a las escondidas, por Alberto Medina Méndez.


Jugar a las escondidas,

por Alberto Medina Méndez.


Es difícil comprender como hemos llegado hasta aquí. Aunque en realidad, cabría decir que mucho de esto era más que predecible.


La versión más inocente, dirá que los ciudadanos entendieron que algunas tareas no podrían resolverlas sin la existencia de una institución neutral, equidistante, objetiva. Así nacía la utopía estatal, ese engendro que resolvería lo que los humanos no podíamos por nosotros mismos. Debía ocuparse de las tareas encomendadas y para ello precisaría fondos, esos que solo podían financiarse con impuestos, es decir, quitándoles a los ciudadanos, su dinero, es decir una parte del resultado de su trabajo.


De aquel ingenuo comienzo a este presente hostil pasaron siglos, y en ese camino, lo que se presentaba como un mal necesario, parece haberse convertido mágicamente en la panacea, en el altar de las bondades.


Pero a las atrocidades del creciente desarrollo estatal, a la permanente vocación por apropiarse de recursos y libertades ajenas, en nombre de cuanta causa justa fuera capaz de crear, ahora se agrega la osadía del ocultamiento del uso de los dineros obtenidos.


A medida que los gobiernos avanzaron, se sofisticaron, se complejizaron, han inventado una maraña de normas, pérfidas ideas y extrañas argumentaciones, que los exime misteriosamente de mostrar que hacen con el dinero público, con ese que previamente le quitaron de forma arbitraria y compulsiva a cada uno de los ciudadanos, a esos que les gusta llamar “contribuyentes”, para evitar el nombre adecuado, el de saqueados.


Es que ya sabemos que cuando un particular le quita compulsivamente a otro su dinero, eso se llama robo, pero que cuando el que se lo arrebata, también por la fuerza, es el Estado, solo se llama “impuesto”, apelando a ese viejo eufemismo, moralmente aceptado.


Queda claro que la política y las corporaciones, han hecho un pacto de impunidad, de silencio cómplice. Nadie parece tener demasiado interés en revelar lo imprescindible, en hacer lo obvio, en plantear lo correcto. Se trata de no transparentar esos recursos, de no contar como aplican esos fondos.


El ocultamiento, la desinformación, la oscuridad en los números, les permite trabajar sin frenos, disponer sin explicaciones, no rendir cuentas y mucho más aun, utilizar esos dineros con criterios discutibles, las mas de las veces haciendo política, y en ocasiones rozando lo delictual, cuando no lo ilegal.


Para ello, han generado una creativa batería de ardides, extraños mecanismos, y retorcidos artificios para no enseñar nada, no divulgar cifra alguna con claridad. Y cuando todo eso no resulta suficiente, apelan a la especialidad de la casa, ignorar el reclamo popular hasta que la comunidad se agote en su propia falta de perseverancia cívica.


Cuando se usan recursos ajenos, y mucho más aun, cuando se trata de los que provienen de los bolsillos de los ciudadanos, esos que detrae de lo conseguido con esfuerzo y trabajo por cada habitante, bajo el más cruel mecanismo de la recaudación impositiva, lo menos que se puede esperar es una cuota de seriedad y algo de responsabilidad.


Sobre todo si tenemos en cuenta que quienes lo gastan, lo hacen en nombre de otros, y no a titulo propio. Son meros administradores y no propietarios de esos recursos. Deberían comportarse como tales.


Muchos dirán que el presupuesto aprobado por los cuerpos legislativos es suficiente. No es sensato creer que con publicar algunos renglones, cuyos conceptos son genéricos, ambiguos y difusos, puede alcanzar para cumplir con los preceptos elementales de cualquier democracia sana. Solo son generalizaciones, tramposas por cierto, elegantemente presentadas, disfrazadas de tecnicismos, que ocultan más que transparentan lo que implica cada asignación.


Los ciudadanos tenemos derecho a conocer hasta el último detalle del gasto de cada repartición, de cada oficina funcionario del sector público. Somos los legítimos propietarios de esos dineros, y lo menos que podemos esperar es que quienes han sido elegidos para administrarlos, no oculten nada.


No se trata de una pretensión exagerada, el ocultamiento, en todo caso, implica un despropósito, una inmoralidad indefendible. Y no deberíamos reclamarlo, tendría que estar publicado en lugares visibles, más aun en estos tiempos de disponibilidad tecnológica casi ilimitada. El dinero de todos no está para financiar propaganda de funcionarios, ni tampoco para solventar elogios serviles a personajes contemporáneos de la política.


La austeridad republicana debería primar como criterio para el gasto estatal, pero la visibilidad, la transparencia, la absoluta claridad de la administración de esos recursos de todos, no puede ser siquiera discutida.


Que los que usan el dinero ajeno sigan defendiendo eufemismos para rotular las partidas presupuestarias, justifiquen gastos reservados, y cierta cultura de seguridad pública para disponer a mansalva de lo ajeno, no puede sorprender. El que gasta con lo de los demás, siempre encuentra argumentos inteligentes para sostener su parodia.


Lo patológico, es que la ciudadanía, esa que es saqueada vía impuestos, de esos directos, y de los otros, valide semejante atropello, y que ni siquiera sea capaz de exigir el mínimo respeto cívico, ese que merecen los miembros de una sociedad. Su derecho a la verdad, a estar informados de donde esta cada centavo, de cómo se usa cada partida.


El esperpento estatal no solo tiene defensores, los más de ellos, esos que viven a sus costillas. Ahora la argumentación se ha perfeccionado, parecen intentar convencernos que no solo hay que gastar mucho, sino que también corresponde no rendir cuentas, ocultar todo y jamás hacer lo adecuado.


La política sigue abonando a su propio desprestigio, casi en caída libre. Ni unos, ni otros, ni los que están, ni los que estuvieron, ni siquiera los que mañana pretenden estar, se encuentran dispuestos a prometer algo tan elemental y básico como la transparencia. No esperemos milagros, solo la sociedad civil puede exigir lo que la política no está preparada para ofrecer. Deben tener sobrados motivos para no hacerlo. Parece mejor no preguntar demasiado. Son hábiles, capaces de dilatar respuestas comprometidas hasta el infinito. Son especialistas en jugar a las escondidas.



Para comunicarse con dos Alberto Medina Méndez por email: amedinamendez@gmail.com, por skype: amedinamendez, página web

www.albertomedinamendez.com

viernes, febrero 11, 2011

El secreto de la novela, por Roberto Ampuero.


El secreto de la novela,

por Roberto Ampuero.

¿Por qué en el mundo se sigue leyendo novela -y a menudo novela extensa- en una etapa en que escritura y lectura se ven influidas por la brevedad de los textos que circulan en Twitter , Facebook y otras redes sociales? A nivel internacional, la novela se continúa leyendo en forma masiva, pero ni cuento ni poesía repuntan en materia de lectores. Cabría suponer que con el auge de las redes sociales, en las cuales el mensaje es conciso e inmediato, el cuento y la poesía deberían contarse entre los grandes beneficiados, pero esto parece no haber ocurrido.



Hace algunos meses, en Berlín, escuché al escritor sueco Henning Mankell reflexionar sobre la resistencia de la novela ante el paso del tiempo. Y es que desde Don Quijote o Tristram Shandy este género literario palpita y se transforma sin cesar, a veces afirmando su condición de embuste, a menudo fingiendo ser historia verdadera. A Mankell también le causa curiosidad esto de que en la época de la comunicación circunscrita a 140 letras, la novela, incluso la novela extensa como la que escriben él o JK Rowling, siga gozando de salud y popularidad.



A su juicio, la causa radica en que el lector halla en la novela algo que no encuentra en el cuento, la poesía, el teatro o el cine: la morosidad. Para el escritor sueco, la novela brinda lentitud y prórroga, permite el examen en cámara lenta de los procesos de la existencia humana, cada vez más vertiginosa y por ello más agobiante. Aquello que deslumbra por instantes en un poema, un cuento o el diálogo de una pieza teatral, se despliega en la novela a lo largo de días, cuando no semanas, revelando en forma gradual perspectivas, dimensiones y profundidades que el tráfago moderno nos niega.



El planteamiento de Mankell viene del filólogo judío Erich Auerbach, quien en el siglo pasado, en su libro "Mímesis", estudió el tema de la "ralentización" en literatura. Citando clásicos de la literatura occidental, Auerbach muestra cómo ésta, al "lentificar" la existencia humana, nos regala una visión original de ella.



En la era de la comunicación instantánea y la información inmediata, de los videos musicales y las películas con escenas que duran segundos, en este mundo donde todo ha de ser rápido y eficiente, el lector de novela se sumerge en verdad en un sosiego posibilitado por la retardación de la realidad, mecanismo que a su vez permite desmenuzar los procesos y alterar el curso del tiempo. Pero hay algo más, en mi opinión. Cuando vivimos presa del vértigo y nos agobian la fugacidad de las cosas y la soledad, pese a los amigos en Facebook y las conexiones internacionales, la novela deviene, con sus tramas y personajes, una compañera leal y una experiencia nada fugaz.



A diferencia del espacio que ofrece la ventanilla de Twitter o Facebook, o la brevedad propia del poema y el cuento, la novela se presenta ante el ser humano solitario y estresado como una aliada que despliega durante días un mundo imaginario al que podemos entrar a riesgo de olvidar el real. No hay otro género que pueda acompañar durante tanto tiempo al lector como la novela. El diario o la revista, la película o el cuento, la canción, el poema o la pieza teatral son, en términos de consumo espiritual, efímeros y muy limitados en su duración. La novela, en cambio, tiene la virtud de retardar los procesos que narra y de acompañar al lector a través de los sitios, períodos y estados de ánimo que atraviese.



Así como la ralentización permite una visión diferente de la vida, la relativa duración de la lectura de una novela permite sentirla como compañera e integrarla a nuestra privacidad. Junto al talento del autor y la calidad de la obra, ambas características explican por qué, siglos después del nacimiento de la novela, el género esté tan vigente en el mundo de Twitter, Facebook , iPhone y Skype.

martes, febrero 08, 2011

Entre Twitter y la era de las pirámides, por Karin Ebensperger.



Entre Twitter y la era de las pirámides,

por Karin Ebensperger.



Desde tiempos inmemoriales, Egipto ha sido un Estado bisagra entre el mundo europeo, el asiático y el africano. Ahí se juntan dos océanos: el Índico, que a través del Mar Rojo y del Canal de Suez comunica con el Mediterráneo, y éste con el Atlántico. Antes eran caravanas, hoy modernos barcos gracias al Canal de Suez. Pero desde siempre un Egipto estable ha sido clave para el Medio Oriente. El petróleo y el comercio mundial dependen de los acontecimientos ahí, y su influencia en el mundo árabe, su moderada actitud respecto de Israel y su especial nexo con EE.UU. lo hacen un país fundamental.


Pero tanto el gobierno de Hosni Mubarak, como también EE.UU. e Israel no atinaron a captar que la pobreza del pueblo egipcio, sumada al autoritarismo de décadas, son incompatibles con los cambios globales que vive la humanidad, los mismos que hicieron caer a la URSS y transformaron a China. Mubarak, como otros gobernantes del Medio Oriente, no aprovechó sus años dorados para hacer reformas desde regímenes autoritarios a naciones con una potente sociedad civil y gobiernos legítimos. En el caso de Egipto, como en otros de esa región, sólo se ofrecía un régimen duro y laico al cual se oponen grupos fundamentalistas extremos. No se aceptó el surgimiento de una sociedad moderada y discrepante.


EE.UU. ha apoyado a esos gobiernos bajo el pretexto de que peor es la alternativa fundamentalista. Craso error. Ignorar por tantas décadas a las sociedades del mundo árabe, tratándolas como inmaduras o extremistas por parejo, ha sido una peligrosa falta de visión política, que incluso ayuda a la existencia de grupos extremos como Al Qaeda. Hoy, grandes masas de postergados, incluidos los palestinos, están desafiando vía redes sociales al establishment de los propios gobiernos árabes, y a la visión anacrónica con que EE.UU. ha influido en la región. Y así podrían perder a un aliado clave como lo es Egipto.


El mundo cambió y ningún rincón del planeta se puede mantener inmune a la actual influencia de la sociedad civil que se organiza en la web : así fue en Túnez y cayó el gobierno, así es en Egipto, y, guardando las proporciones, así fue en Magallanes y en Barrancones. Para bien o para mal, es el signo de los tiempos. Una sociedad civil en desacuerdo con una medida gubernamental se organiza vía Twitter o Facebook y puede mover montañas.


Por consideraciones morales y estratégicas, a los palestinos se les debe dar su Estado soberano, a las masas empobrecidas como las de Egipto las deben considerar sus gobiernos, y las potencias como EE.UU. deben ponerse al día en su forma de actuar en regiones como el Medio Oriente.


Lo demás es una bomba de tiempo, y no olvidemos que Israel tiene armas nucleares y que otros países de la región están tratando de obtenerlas también.


jueves, febrero 03, 2011

La visita de Obama, por Hernán Felipe Errázuriz.


La visita de Obama,

por Hernán Felipe Errázuriz

La visita del Presidente Obama, espero acompañado de Michelle, es un acontecimiento para la cooperación bilateral y para plantearse frente a Estados Unidos en un plano de menos desigualdad, y también es una oportunidad para que Chile asuma sus avances y debilidades, y se proyecte al mundo bajo fórmulas renovadas.



Barack Obama había postergado a Sudamérica; no la conoce; la visitará por primera vez. Más importante, debía estrechar sus lazos con Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil, la única economía de clase mundial de Latinoamérica y con un potencial de hidrocarburos que puede permitir terminar con la frágil dependencia norteamericana del petróleo venezolano. La mandataria brasileña le facilitó las cosas con sus críticas a los derechos humanos en Irán, lo que Lula no hizo.



El Presidente Obama asumió estas realidades de manera inédita: anunció su viaje Sudamérica ante el Congreso de los Estados Unidos, con ocasión de su Mensaje Anual a la Nación.



En su gira incluyó a Chile y por buenas razones. Visitar Brasil e ignorar al resto de la región habría sido demasiado, y Chile adquirió una visibilidad internacional excepcional en 2010. Cómo enfrentó catástrofes impactantes en el mundo, el terremoto y el rescate de los mineros permitió que la Casa Blanca destacara nuestras instituciones democráticas, el modelo económico y el liderazgo del gobierno de Sebastián Piñera.



Chile ya no pasa desapercibido y debe capitalizar esa exposición, como también corregir las numerosas falencias que dañan su imagen. La violencia en Magallanes y en Rapa Nui, el mal estado de la educación y los índices de pobreza inaceptables, las ráfagas de disparos de delincuentes para despedir a las víctimas del incendio de la cárcel de San Miguel y algunas extravagancias de nuestras autoridades, son rápidamente cubiertos por la prensa mundial, con reportajes negativos para la imagen chilena. Es el precio de la fama que significa asumir lo bueno y lo malo y, también, mayores compromisos internacionales. Es lo que espera el resto del mundo y Obama: suponen que no eludiremos participar en temas globales polémicos, en programas de desarrollo para terceros países, operaciones para mantener la paz y en otras dimensiones en las que podríamos aportar. Ya no es creíble guardar silencio ante abusos que se cometan, sea en Corea del Norte, Irán, Cuba o Venezuela, o que permanezcamos impasibles frente al anacronismo de los organismos regionales y no es razonable que no tengamos misiones diplomáticas suficientes con residencia en África y ninguna en Asia Central ni en los países bálticos.

jueves, enero 20, 2011

Allamand y su Defensa, por Gonzalo Rojas.


Allamand y su Defensa,

por Gonzalo Rojas.

Nos encontramos en la calle, sólo tres días antes de su designación como ministro.



Fue cordial. Casi siempre lo ha sido conmigo, a pesar de nuestras diferencias respecto de lo que le conviene a Chile. Son cerca de 40 años de distanciamiento, desde aquella amistad infantil.



Me dijo que yo debería ser más abierto, que su proyecto de Acuerdo de vida en común era el único que garantizaba que no habría en Chile "matrimonio" homosexual (¿se lo habrá reconocido así al Movilh?) y, con entusiasmo, me animó a conversar.



Hablar. Ha sido la característica más positiva del persuasivo Andrés Allamand a lo largo de toda su carrera. Además, siempre ha afirmado que también le interesa oír, aunque esta segunda parte del diálogo no queda tan clara cuando se trabaja con él.



Esas serán, en todo caso, las dos actitudes por las cuales se lo juzgará. Porque Allamand ha escogido un ámbito en el que será evaluado día a día y no cada ocho años. Una tarea en la que competirá contra sí mismo, no como en Valdivia en que corrió solo y ganó sin contratiempos un cupo senatorial ya asegurado. Él lo sabe perfectamente, y aunque nunca ha estado sometido a ese tipo de medición -la que hace un jefe respecto de un funcionario-, si la ha aceptado, es porque está adecuadamente prevista dentro de su carta Gantt.



En junio pasado se afirmó en este mismo espacio: "Antes fue una travesía en el desierto; por ahora es la travesía de un vigilante; más adelante, cuando lo estime oportuno, será abiertamente la ruta del precandidato presidencial". Esta semana, efectivamente, Allamand ha considerado oportuno comenzar la travesía de su precandidatura presidencial.



Y ha escogido un buen lugar: Defensa. Podrá hablar públicamente sin decir casi nada comprometedor. Enfrentó su primera crisis y la resolvió con criterios de manual.



Lo importante vendrá en sus días de rutina, porque el ex senador ha encontrado un ámbito perfecto para recorrer todo el país, conocer a fondo las fuerzas vivas de las regiones, repetir consignas de buena crianza sobre la patria y la soberanía y, por lo tanto, posicionarse como un estadista supuestamente moderado e integrador. Todo en tono amable y sin contradictores, porque las Fuerzas Armadas no son un contrapeso del Poder Ejecutivo, como sí les sucede a casi todos los restantes ministros. ¿Le suena... Bachelet?



Dentro, en el gabinete, jugará ciertamente otras cartas. Ahí, en el secreto de las discusiones y de las negociaciones, su capacidad de aparecer por la espalda, su amplitud de maniobra, su ironía amable pero sagaz, descolocarán a más de un técnico... a casi todos más bien.



Pero en la esfera pública también tendrá que oír. Superado el caso Le Dantec, no van a ser los mandos uniformados quienes lo importunen, porque la disciplina seguirá los conductos regulares. Serán otros, serán las clases pasivas de las Fuerzas Armadas las que le plantearán sus demandas.



Clases pasivas no por su estricta condición previsional, sino por la pasión que experimentan hace ya años en el plano judicial, sometidas a oprobios y arbitrariedades que ningún grupo social sufre en Chile.



Ni en el Ministerio del Interior ni en el de Justicia han encontrado esos uniformados en retiro una acogida concorde con la igualdad que debe operar en el tratamiento de los derechos humanos. El desafío será ahora para Allamand, porque hasta hoy las promesas hechas por el candidato Piñera en su campaña siguen pendientes. El ministro tendrá que oír: después, él verá si se hace cargo.



En todo caso, haga lo que haga, él mismo ha escogido el camino de la subordinación. Ya no se manda solo y por eso, quizás un día distinto del previsto por el propio Allamand, el ministro se quedará sin Defensa.

sábado, diciembre 18, 2010

Moriré en Valparaíso, por Roberto Ampuero.



Moriré en Valparaíso,

por Roberto Ampuero.





En la novela "Al sur de la frontera, al oeste del sol", del escritor japonés Haruki Murakami, un personaje le pregunta a su hijo único cómo hubiese sido su vida de haber tenido hermanos. El hijo responde: "El yo que está ahora aquí ha crecido sin hermanos. Si hubiera tenido alguno, sería distinto a como es ahora, así que preguntar al yo que ahora está aquí qué le parecería haber tenido hermanos, es antinatural".



En "La nieta del señor Linh", el novelista francés Philippe Claudel habla de un río asiático en el cual la gente se baña poco antes de morir para olvidar las malas experiencias de la vida. De ese modo, el ser humano muere con la sensación de que, pese a los sinsabores, la existencia ha sido grata y ha valido la pena. Las aguas permiten morir en paz, sin resentimiento ni amargura. En "Sunset Park", la última novela del estadounidense Paul Auster, hay un protagonista que ejecuta un trabajo que retrata la actual crisis económica de Estados Unidos: fotografía los destrozos que dejan en sus ex viviendas quienes no pudieron pagar la hipoteca.



En esas novelas pensé mientras leía "Moriré en Valparaíso", el magnífico libro de columnas sobre el Puerto, publicadas por Todd Temkin, poeta estadounidense y amante de esa ciudad desde que la conoció, por lo que se radicó en ella. ¿Cómo sería Todd si no se hubiese encontrado con Valparaíso? Esa interrogante carece de respuesta. Una casualidad poderosa me une a Temkin: él es originario del Midwest, inmensa región en la cual vivo. En 1993, él se instaló en Valparaíso, mi ciudad natal, mientras yo estaba por desembarcar en el Midwest, el mundo que lo vio nacer. Somos migrantes en sentidos opuestos, y encontramos un hogar en el mundo del otro. Nos nutrimos de nostalgias que se entretejen, y nuestros textos se refieren a los mismos mundos, pero vistos desde ópticas opuestas, en un juego de espejos complementarios.



Cuando Temkin habla en su libro -con portada del Loro Coirón- de Valparaíso, su gente, su historia y problemas, lo hace como si se hubiese bañado en el río de Claudel. No hay una sola gota de amargura ni resentimiento en sus observaciones, sólo estímulos de quien se deleita en esa ciudad y busca su mejoría mediante la acción solidaria y la crítica constructiva. De estos textos podríamos aprender a referirnos en ese tono al hablar de Valparaíso y del país. Ellos prueban que es posible mirar nuestros problemas y diferencias desde una perspectiva amplia y no descalificadora.



Cuando el poeta explora Valparaíso, lo hace con la visión del hijo de la novela de Murakami, es decir, no a partir de lo que la ciudad pudo haber sido, sino de lo que es; no a partir de sus posibilidades hipotéticas, sino de las reales; a partir de sus sueños y pesadillas, de sus aciertos y fracasos. Y cuando en sus columnas Temkin describe Valparaíso, lo hace como el fotógrafo de Auster, cuya cámara registra las expectativas defraudadas, pero sin perder la esperanza en que un mundo mejor es posible. Valparaíso emerge así en su belleza actual y potencial, pletórico de historia y lecciones; surge como la ciudad que representa como ninguna otra nuestra identidad nacional y merece ser protegida. En una fase en que la discusión política se torna a ratos visceral y descalificadora, se apunta con el dedo al adversario y se elude la responsabilidad personal en los errores, el libro de Todd Temkin expresa sabiduría, tolerancia y amor hacia una ciudad con la cual el poeta de Milwaukee generosamente se ha identificado.


martes, diciembre 14, 2010

Despegan los biocombustibles, por Raúl Sohr.


Despegan los biocombustibles,

por Raúl Sohr.



Los dos gigantes de la aeronáutica occidental, Airbus y Boeing, están empeñados en realizar progresos rápidos en el empleo de biocombustibles. Ello, para bajar hasta donde sea posible la huella de carbono o, si prefiere, las emisiones de CO2 de los aviones.



Aerolíneas TAM, de Brasil, anunció un logro importante: el primer vuelo en América Latina empleando biocombustibles.



Se trató de un sobrevuelo de 45 minutos en un avión Airbus 320, similar a los empleados por LAN, empresa con la cual TAM viene a fusionarse.



Los motores fueron alimentados con una mezcla de kerosene de aviación y aceite extraído de semillas de la planta jatropha.



Otra media docena de aerolíneas, en otras regiones del mundo, ya han empleado biocombustibles hechos a base de coco, algas marítimas y otras semillas.



Líbano Barroso, presidente de TAM, declaró que su empresa esperaba crear una industria para la producción de biokerosene.



Los dos gigantes de la aeronáutica occidental, Airbus y Boeing, están empeñados en realizar progresos rápidos en el empleo de biocombustibles.



Ello, para bajar hasta donde sea posible la huella de carbono o, si prefiere, las emisiones de CO2 de los aviones.



Ellos contribuyen de manera importante al llamado efecto invernadero que, a su vez, es el causante principal del calentamiento global.



El avión es el medio de transporte más contaminante en términos de gases, pues genera 130,2 gramos por pasajero, por cada kilómetro recorrido.



En el caso de los automóviles es de 124,5 y en los ferrocarriles es de 45,6 gramos. Un viaje en avión desde Santiago a Europa produce cerca de una tonelada y media de CO2 por viajero.



En el viejo continente ya se busca reemplazar los vuelos, para desplazamientos a distancias inferiores a los 500 kilómetros, con trenes de alta velocidad que representan apenas un tercio de las emisiones.



Según Jean Botti, director de tecnología de EADS, el consorcio propietario de Airbus: “Nos hemos fijado la meta de reducir nuestras emisiones de CO2 y de ruido a la mitad para el 2050”.



Boeing, por su parte ya trabaja en biocombustibles para aviones de combate. De hecho, un poderoso F/A - 18, Super Hornet, ya realizó un vuelo con una mezcla de mitad de combustible habitual y otra de biocombustible.



Fue el primer vuelo supersónico con semejante proporción de carburantes vegetales.



Los biocombustibles presentan dos grandes variantes: el biodiésel y etanol. El biodiésel se obtiene a partir de aceites vegetales provenientes de cultivos oleaginosos como la maravilla, el raps, la soya, el aceite de palma u otros.



El biodiésel se usa como aditivo o sustituto del diésel en mezclas de hasta un 20 por ciento, sin que ello requiera mayores modificaciones en los motores.



Por su parte, el etanol se elabora a base de azúcar o almidón proveniente de la caña de azúcar en Brasil y maíz en Estados Unidos, aunque el azúcar exhibe un mejor rendimiento que el maíz.



Al igual que el biodiésel, se utiliza como combustible en forma de aditivo o para reemplazar a la gasolina hasta en un 25 por ciento, sin necesidad de modificar los motores.



La crítica a los biocombustibles es que compiten por las tierras dedicadas a la agricultura.



Es lo que ocurre en África y el Sudeste Asiático, donde las grandes superficies son destinadas a las plantaciones de palmas para producir aceite.



La buena noticia es que la jatropha curca no es comestible. De ella se dice que es una mala hierba llena de energía. Nativa de Centroamérica fue difundida por el mundo por españoles y portugueses.



En su inicio se la utilizó para cercos y combustible para lámparas. India e Indonesia ya han abierto enormes plantaciones. Algunas industrias automotrices estudian el potencial de la semilla para mover sus vehículos.



Por lo visto la jatropha está destinada a los estanques de tierra y aire. En buena hora si despeja la atmósfera.

sábado, diciembre 04, 2010

Lo viejo y lo nuevo, por David Gallagher.


Lo viejo y lo nuevo,

por David Gallagher.


No hay demostración más contundente de lo poderoso que es el concepto de "nueva derecha" que el tipo de indignación que inspira. Porque si uno lee con cuidado las objeciones de dirigentes de RN y de la UDI, se da cuenta de que lo que les incomoda es menos la idea que su autoría. No dicen que no existe lo que se entiende por nueva derecha. Tampoco que es indeseable que exista. Insinúan más bien que en la idea no hay nada nuevo, porque se les ocurrió a ellos hace tiempo. Tal vez no con el nombre preciso, pero sí con todo lo que hay detrás. Nada más alentador para quienes piensan que es importante que se instale una nueva derecha en Chile. Porque no hay mejor prueba de que una idea es buena que cuando la gente compite por ser su autora.


En cuanto a la crítica desde la izquierda, de que el concepto no es sino un disfraz para la derecha de siempre, era esperable, dado el clima de crispación que se vive en la Concertación, que conduce a que todo lo que haga el Gobierno -hasta emprender un viaje a un país vecino- sea rechazado con rabia. Además es entendible que a la Concertación le perturbe un concepto a toda vista ganador. Lo que sí impresiona es que no puedan, a la vez, ser más objetivos. Es cierto que cuando con el gobierno de Aylwin se instaló en Chile una novísima izquierda, una que abrazara la economía social de mercado, algunos en la derecha prefirieron ver nada más que a lobos con piel de oveja. Pero, en general, desde la derecha se aplaudió el giro copernicano de la izquierda, y se optó por colaborar con el Gobierno, vía la democracia de los acuerdos y, más tarde, vía el notable apoyo que le dio Longueira a Lagos en sus horas más atribuladas. Curiosa la distancia entre esa actitud de la derecha de entonces y la de la Concertación ahora. Curiosa la falta de generosidad de ésta, su incapacidad de ser más abierta de mente.


Por cierto, uno de los signos de la nueva derecha es, precisamente, su apertura de mente, su capacidad para tratar los problemas en sus méritos, con libertad, y sin mochilas ideológicas. Esa capacidad, que tanto caracteriza al gobierno de Piñera, desespera a sus adversarios, y a veces también a sus aliados, porque los pilla de sorpresa. Ellos albergan en su mente una caricatura de lo que debería ser un gobierno de derecha, y se indignan cuando éste no la encarna; cuando, al contrario, sigue lo que Eugenio Tironi llama el Piñera way, y hace algo distinto de lo que se esperaba. Curioso que Tironi, como intelectual, pretenda ridiculizar ese Piñera way, cuando no es sino el camino que toman personas de mente libre, como lo son, se supone, los intelectuales, sobre todo en una sociedad compleja como la actual. ¿Por qué tanta nostalgia por la política más estereotipada y predecible, la política en blanco y negro, del Chile de antaño? Recuerdo a un ex ministro neozelandés que me explicaba cómo Nueva Zelanda había salido del estancamiento para convertirse en un país ultraexitoso. "Lo que hicimos", me decía, "fue enfocar cada reforma sin complejos, sin prejuicios, sin miedo a pensar lo impensable, sin asustarnos si llegábamos a soluciones que nunca se habían ensayado antes". Ese espíritu atraviesa a la nueva derecha.


La nueva izquierda que se instaló con Aylwin dio gobernabilidad a Chile y le permitió a la Concertación mantenerse en el poder por 20 años, hasta que fue derrotada, porque a un candidato presidencial lo convencieron de que había que volver a la izquierda antigua. Es ahora la nueva derecha la que está dando gobernabilidad, e intuyo que, si no se deja intimidar, gobernará por muchos años: por lo menos mientras alguien no convenza a algún despistado candidato presidencial de que debería volver a la derecha antigua.


Curioso que Tironi, como intelectual, pretenda ridiculizar ese Piñera way, cuando no es sino el camino que toman personas de mente libre, como lo son, se supone, los intelectuales.

martes, noviembre 30, 2010

Los estafadores de la “industria local”, Alberto Medina Méndez .



Los estafadores de la “industria local”,

Alberto Medina Méndez .



Con cierto aire folklórico, una corriente emotiva se ha terminado convirtiendo en una cuasi ideología. Movimientos que se ufanan de su nacionalismo, de preservar las tradiciones y fortalecer la historia doméstica se han encargado de servir de plataforma a una de las mayores estafas de este tiempo.



Un grupo de pillos, de rufianes oportunistas, se abusan del sentido de pertenencia que cualquier territorio genera a su alrededor. Ellos han exacerbado el sentido de lo local para transformar esa visión en algo así como una escala de valores que les resulta más que funcional a sus intereses económicos.



Han logrado construir una fantasía con cierta verosimilitud que solo cabe en la mente de los incautos y desprevenidos. Es que se trata de una casta de aprovechadores profesionales que han convencido a propios y extraños de que proteger la industria local implica salvaguardar el bien común, que la política debe generar espacios para favorecer a los de adentro y evitar que los de afuera hagan de las suyas.



Se ocupan de promover normas que favorezcan el compre local, las industrias del lugar. Dicen que debemos cuidar todo lo de adentro, para despotricar contra lo foráneo, induciendo a simplificaciones que hacen que lo propio sea bueno, y lo de afuera sea malo. Solo buscan protección, privilegios, prebendas, favores públicos, que hagan que sus emprendimientos sean viables, que haga rentables segmentos que no lo son.



Han construido un razonamiento que parece sostenible. Quieren que la industria local florezca, para mantener los puestos de trabajo y la actividad económica del lugar se revitalice dando oportunidades a los de adentro. Suena romántico y convocante.



Pero lo que no aclaran es quienes pagarán esa “fiesta”, quienes sostendrán su circo inmoral. Pretenden protecciones porque son ineficientes, porque quieren desarrollar actividades que no pueden sobrevivir sin subsidios, sin privilegios, sin apoyo estatal, ventajas impositivas, o castigos vía barreras para los que vienen de afuera. Se trata, según ellos, de impedir que la competencia foránea, ingrese al mercado local, destruyendo la industria del lugar y provocando perdidas de empleo.



Aspiran a tener protección, ganar dinero sin tomar riesgos, que el Estado les garantice rentabilidad para hacer un negocio seguro, que no dependa de los vaivenes del mercado. Lo que no quieren es competir, desean un monopolio apoyado desde el Estado, y con una gran mística periférica que haga que la gente los avale, que la política los sostenga.



Tampoco hablan de las consecuencias de su pseudo ideología. Aspiran a que alguien los subsidie, que financie las ineficacias de su negocio, su aventura empresaria, socializando las perdidas y privatizando sus ganancias.



La sociedad se obliga a pagarles sus deficiencias, vía impuestos, endeudamiento o cualquier retorcido método que posibilite la transferencia desde el sector privado, de los que trabajan para ganarse su salario, de los que desempeñan su oficio, hacia los que parasitan desde las oficinas públicas imponiendo regulaciones o desde los sectores prebendarios, promoviendo ventajas que solo le resultan convenientes a ellos mismos.



Saben lo que hacen, se escudarán en la sensiblería de los puestos de trabajo, de favorecer lo propio, y de ayudar al crecimiento local. Todos argumentos que apuntan al corazón, a la emotividad, pero pocas veces a la razón.



Para que sus empresas ineficientes sean viables, la sociedad toda deberá aportar la diferencia y hasta la ganancia. Esos recursos no pueden tener otro origen que cada individuo, que resignará su propio consumo, el que hubiera elegido en libertad, para destinar esos dineros al “estafador” y los supuestos ideales románticos que defiende.



Pero no se agota allí la historia, no se trata solo de las exenciones impositivas, los regimenes privilegiados, las subvenciones otorgadas, sino también del cúmulo de regulaciones que lo favorecerán para impedir que sus competidores ingresen al mercado. Todas esas reglas “hechas a medida”, evitarán que quienes pueden ofrecer un mejor producto, mas barato, en mejores condiciones, no lo consigan. Para ello, lobby mediante, el “protegido” empresario local, conseguirá que las normas castiguen económicamente a quienes insistan en ofrecer sus productos desde afuera. Le impondrá barreras arancelarias que impidan la competencia, restricciones formales que hagan que sus intentos no estén contemplados por las reglas domesticas. Todo tipo de escollo sirve al loable fin que intentarán defender con uñas y dientes.



Pero los consumidores locales tendrán que abonar un precio más alto por un servicio por el que optan acorralados por las reglas artificiales obtenidas bajo el amparo de la influencia del “afortunado”. Para abonar ese sobreprecio del proveedor local, los clientes del lugar tendrán que privarse de consumir otros bienes, reduciendo su capacidad de compra. El fin justifica los medios dirá la caterva de aduladores que rodea al privilegiado y sus “convenientes” aliados. Para ellos no tiene mucha importancia que el consumidor local pague mas, después de todo se trata de ayudar a los empresarios locales, fortalecer el mercado interno y preservar el empleo de los lugareños.



Lo que nuevamente no dirán es que el dinero que el consumidor local utilizó para pagar el sobreprecio de esta prebenda, solo puede explicarse al privarse del consumo de otro bien. Es en esa otra actividad, en ese otro sector, donde el cliente local no podrá poner voluntariamente su dinero y por lo tanto habrá hecho desaparecer sin intención a otra actividad, en este caso sin protección.



Los genuinos empresarios locales, esos que no gozan del calor del poder, serán los primeros perjudicados. Ellos y sus empleados, que son los que realmente perderán puestos de trabajo pero sin tanta trascendencia, de modo progresivo, casi en silencio.



Es que los “privilegiados de siempre” saben invertir su tiempo en hacer lobby, en traficar influencias, en convencer políticos y aportar argumentos al debate social, para ponerse a la gente de su lado.



Los verdaderos emprendedores, los que pelean cotidianamente en el mercado sin protección alguna, mas que la de prestar el mejor servicio, ofrecer el mejor producto, al precio mas bajo posible, con el menor margen que pueda darle viabilidad a su negocio y lidiando con los competidores a diario, ellos, no tendrán defensores en la lucha. Al contrario, pagarán el costo de este engendro, con menos empleos, con una inferior ganancia, en una verdadera competencia desleal, desde otros sectores de la economía.



En economía no se puede hacer magia, las soluciones las provee un marco normativo transparente, donde los empresarios toman riesgos, se dedican a hacer lo que saben hacer, y subsisten solo si son elegidos por sus clientes todos los días, con claros incentivos perdurables en el tiempo, esos que solo provee el mercado, para ofrecer el mejor producto, al menor precio, desde la óptica de quien lo consume.



Cuando las empresas, ya no toman riesgos, e invierten tiempo en recorrer pasillos de oficinas públicas, la ciudadanía toda habrá perdido, porque pagará la nueva parodia con sus propios ingresos, abonando en el mercado local precios irreales.



Si no entendemos que detrás de cada idea retorcida de estas que pretenden cuidar lo propio, existen mas problemas que soluciones, más daños que beneficios, y sobre todo perversos intereses parciales que solo desean alimentar sus propias ineficiencias frente a la incapacidad de superar a sus competidores, estaremos transitando un camino sin retorno, ese que nos proponen los estafadores de la industria local.


martes, noviembre 16, 2010

EL BY-PASS A HINZPETER. Escrito por The Contraperiodista.


EL BY-PASS A HINZPETER.

Escrito por The Contraperiodista



Al asumir el gobierno de Piñera en marzo del presente año, entre otras medidas similares, se decide mantener el alto mando de la PDI que había sido designado por la Ex Presidenta Bachelet.

Durante seis meses del nuevo gobierno se fue cimentando un trabajo normal y mostrando la PDI confiabilidad en sus funciones.

Pero el mes de septiembre parte con una sorprendente reaparición, el comandante “RAMIRO” del FPMR desde su reclusión en una cárcel brasileña, tira el mantel a través de una entrevista televisiva (CHV), y permite al país enterarse de antecedentes inéditos en relación al homicidio del senador Guzmán, y a través del reportaje conocer que uno de los comandantes del FPMR , “EDUARDO”, ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA, estaba “reinsertado” viviendo y trabajando en Chile, estos hechos logran la reapertura del Caso Guzmán y con ello la reactivación de la peor pesadilla judicial que envuelve transversalmente a los cuatro gobiernos de la Concertación, desde Aylwin a Bachelet por los graves antecedentes de responsabilidades y encubrimientos en dicho crimen.

ALERTA ROJA

La alerta roja que impulsa la salida del país de la Ex presidenta Bachelet, por los siguientes antecedentes que pueden dañar su imagen pública:

A. Aparecen como hombres claves entre los seis miembros de la Dirección Nacional del FPMR, los dos comandantes que fueron ex FACH, ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA “COMANDANTE EDUARDO” e IVAN FIGUEROA ARANEDA ”COMANDANTE GREGORIO”,estos dos cabos de la FACH fueron detenidos en 1973 y fueron procesados junto al General ALBERTO BACHELET y con quien estuvieron detenidos en la cárcel pública.


B.También estuvo detenido con “EDUARDO” Y “GREGORIO” el ex oficial FACH y Ex subsecretario de aviación del gobierno de Bachelet, RAUL VERGARA MENESES, oficial que a fines de los 70 tuvo a su cargo en Nicaragua la organización de la fuerza aérea Sandinista y como encargado de esta organización llevo como sus principales hombres de confianza a ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA E IVAN FIGUEROA ARANEDA, con quienes trabajo mancomunadamente hasta comienzos de la década del 80.


C. “EDUARDO” y “GREGORIO”, ingresan clandestinamente a Chile en 1983 y foman parte desde el inicio a la Dirección nacional del FPMR, y como tales preparaban los comunicados de prensa de la organización junto a los comandantes “JORGE SALAS” y “MARIELA VARGAS”.

JORGE SALAS” era el nombre político del Vocero del FPMR, persona que actúo como tal entre 1983 y 1987, y cuya identidad es la de :ALEX VOJKOVIC TRIES, persona que además convivió con Michelle Bachelet Jeria entre los años 1985 y 1987.


ALARMA EN LA LOGIA


Estos hechos y el trabajo puntilloso, activo, serio y profundo que lleva el ministro Sr. Carroza, activan todas las alarmas entre los personeros del mundo político, judicial y policial que estuvieron involucrados en los encubrimientos, y esto llega a su clímax al procesar al comandante “EDUARDO”, con sólidos argumentos legales, y la continuación de la búsqueda de la verdad y de los otros responsables involucrados.

En este contexto llega al país RODRIGO RODRIGUEZ OTERO, Frentista conocido como “TARZAN”, cerebro y ejecutor del atentado a Pinochet en el cajón del Maipo, quien es detenido en el aeropuerto por registrar una orden de aprehensión en el caso Guzmán, tras ser señalado como el individuo apodado “RAMBO” o “RODOLFO” que aparece filmado en el espectacular video de los frentistas en Colliguay.


El ministro Carroza, determinó a través del careo y declaración del Comisario (r) RENE COCQ GONZALEZ, quien filmo el video de Colliguay, que RODRIGO RODRIGUEZ OTERO no era el “RAMBO” y por tal razón lo dejo libre.

Sin embargo el director de la PDI MARCOS VAZQUEZ, poco dado a efectuar declaraciones, curiosamente aparece señalando a la prensa que la policía había detenido a RODRIGO RODRIGUEZ OTERO en cumplimiento a la orden expresa del Ministro Carroza, dejando entrever que el ministro se había equivocado, es decir un solapado ataque a su alta credibilidad pública, en circunstancias que como director de la PDI, sabía que RODRIGO RODRIGUEZ OTERO había sido individualizado como “RAMBO” o “RODOLFO”, por el inspector JUAN SARMIENTO LUARTE, a través de un parte policial, en la época que por orden de NELSON MERY, SARMIENTO trabajaba directamente con MARCELO SCHILLING Y OSCAR CARPENTER, como consta en los propios careos que del proceso existen entre SCHILLING y SARMIENTO, por la perdida de las huellas, fotografías , grabación de audio y filmación del COMANDANTE CHELE, JUAN GUTIERREZ FISCHMAN, durante su estadía en Curanilahue en la casa de AGDALIN VALENZUELA.


A todas luces aparece como una operación de desinformación, gatillada desde la propia “OFICINA” para encubrir la verdadera identidad de “RAMBO” o “RODOLFO”.

Es decir MERY, SCHILLING, MARTINEZ y otros próceres están desesperados porque tienen miedo que al fin se haga justicia y el ministro Carroza los procese, por tal razón han movido sus influencias para desde la PDI sabotear la investigación, y desde la Corte Suprema lograr que le pongan trabas al juez Carroza.


Dentro de la PDI los principales aliados del Ex – Director Mery, fuera de otros jefes que atornillan al revés, se encuentra el subdirector policial JUAN BAEZA, ex miembro de la CINA (asaltos),ligado a los equipos que en la época trabajaban con el grupo LEX y que estuvieron involucrados en diferentes montajes (Sergio Olea Gaona y el destacamento Pueblo en Armas, ambos casos solo como ejemplos), BAEZA llevo a la jefatura de la división Homicidios al sub-prefecto LUIS SANDOVAL, hombre de confianza de MERY, que trabajó en el departamento de asuntos internos, y también participó en la investigación del homicidio de Agdalin Valenzuela en Curanilahue, donde se tejió un manto de impunidad en un asesinato ligado directamente al caso Guzmán, también entra en este equipo un jefe menor de apellido CARREÑO, el que se encuentra a cargo de asuntos internos, en circunstancias que era hombre de confianza del Ex –Comisario JORGE ZAMBRANO de la JIPOL y que trabajaba directamente con MARCELO SHILLING y la Oficina y que aparece involucrado en numerosos encubrimientos acreditados en el proceso.


ESCUCHA CHILE


Es decir en estos momentos cuando más apoyo necesita el ministro Carroza, para aclarar totalmente el crimen de un Senador en democracia y cuando el país necesita y pide conocer toda la verdad, el ministro está más solo que “ROBINSON CRUSOE” ya que al frente tiene a los “frentistas”, atrás de ellos al partido comunista de Chile y en sus sombras al servicio de Inteligencia Cubano “G2” que desembozadamente opera en Chile, y como si fuera poco a sus espaldas y en el segundo y tercer piso sobre su cabeza se encuentran “moviéndose” los operadores del “MOSSAD” (SERVICIO DE INTELIGENCIA ISRAELI) brazo operativo de la CIA, para salvar a los MERY, SHILLING, MARTINEZ, ETC de un lógico procesamiento por sus responsabilidades criminales durante sus gestiones como directivos de gobierno.


Cuando el “G2” y el “MOSSAD”, enemigos irreconciliables, tienen intereses comunes se hacen imbatibles, para muestra un botón: la extradición de Apablaza desde Argentina, era imposible, ya que estos dos servicios tenían un interés común, evitar la presencia del Comandante SALVADOR en los tribunales chilenos.

En los próximos capítulos esperamos entregar a los “CHILENOS”, gravísimos antecedentes de cómo desde la PDI le hacen “BY PASS” a las ordenes del Ministro de interior Rodrigo Hinzpeter, y por ende a la voluntad expresamente definida del gobierno del presidente Piñera en este grave suceso.

Tomado de: http://thecontraperiodista.blogspot.com/

Nota de la Redacción:

Sin duda alguna esta columna debe inquietar a todos los chilenos que luchan por nuestra independencia de las maniobras del extranjero, a los que buscan la reconciliación nacional, a los que buscan la instauración de una verdadera Justicia y a los que quieren recuperar la historia que nos han falseado durante más de 20 años.

No somos racistas, no tenemos nada contra ningún pueblo ni raza, pero, dicho esto conocemos los peligros de entidades como el MOSSAD, el G.2, la CIA y muchos otros grupos de espionaje que intentan, por todos los caminos posibles, aunque sean ilegales o impliquen crimenes, hacer que los pueblos cumplan sus designios elaborados en ultramar.

Esta nota no es de ayer, corresponde a una publicación del 1 de noviembre, que ha sido ampliamwente reproducida en la red, pero, la insertamos en esta edición porque, además, consideramos aterrorizador que manos obscuras o sectas indeterminadas estén manejando nuestros asuntos para escamotearnos, una vez más, la verdad.