martes, noviembre 16, 2010

EL BY-PASS A HINZPETER. Escrito por The Contraperiodista.


EL BY-PASS A HINZPETER.

Escrito por The Contraperiodista



Al asumir el gobierno de Piñera en marzo del presente año, entre otras medidas similares, se decide mantener el alto mando de la PDI que había sido designado por la Ex Presidenta Bachelet.

Durante seis meses del nuevo gobierno se fue cimentando un trabajo normal y mostrando la PDI confiabilidad en sus funciones.

Pero el mes de septiembre parte con una sorprendente reaparición, el comandante “RAMIRO” del FPMR desde su reclusión en una cárcel brasileña, tira el mantel a través de una entrevista televisiva (CHV), y permite al país enterarse de antecedentes inéditos en relación al homicidio del senador Guzmán, y a través del reportaje conocer que uno de los comandantes del FPMR , “EDUARDO”, ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA, estaba “reinsertado” viviendo y trabajando en Chile, estos hechos logran la reapertura del Caso Guzmán y con ello la reactivación de la peor pesadilla judicial que envuelve transversalmente a los cuatro gobiernos de la Concertación, desde Aylwin a Bachelet por los graves antecedentes de responsabilidades y encubrimientos en dicho crimen.

ALERTA ROJA

La alerta roja que impulsa la salida del país de la Ex presidenta Bachelet, por los siguientes antecedentes que pueden dañar su imagen pública:

A. Aparecen como hombres claves entre los seis miembros de la Dirección Nacional del FPMR, los dos comandantes que fueron ex FACH, ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA “COMANDANTE EDUARDO” e IVAN FIGUEROA ARANEDA ”COMANDANTE GREGORIO”,estos dos cabos de la FACH fueron detenidos en 1973 y fueron procesados junto al General ALBERTO BACHELET y con quien estuvieron detenidos en la cárcel pública.


B.También estuvo detenido con “EDUARDO” Y “GREGORIO” el ex oficial FACH y Ex subsecretario de aviación del gobierno de Bachelet, RAUL VERGARA MENESES, oficial que a fines de los 70 tuvo a su cargo en Nicaragua la organización de la fuerza aérea Sandinista y como encargado de esta organización llevo como sus principales hombres de confianza a ENRIQUE VILLANUEVA MOLINA E IVAN FIGUEROA ARANEDA, con quienes trabajo mancomunadamente hasta comienzos de la década del 80.


C. “EDUARDO” y “GREGORIO”, ingresan clandestinamente a Chile en 1983 y foman parte desde el inicio a la Dirección nacional del FPMR, y como tales preparaban los comunicados de prensa de la organización junto a los comandantes “JORGE SALAS” y “MARIELA VARGAS”.

JORGE SALAS” era el nombre político del Vocero del FPMR, persona que actúo como tal entre 1983 y 1987, y cuya identidad es la de :ALEX VOJKOVIC TRIES, persona que además convivió con Michelle Bachelet Jeria entre los años 1985 y 1987.


ALARMA EN LA LOGIA


Estos hechos y el trabajo puntilloso, activo, serio y profundo que lleva el ministro Sr. Carroza, activan todas las alarmas entre los personeros del mundo político, judicial y policial que estuvieron involucrados en los encubrimientos, y esto llega a su clímax al procesar al comandante “EDUARDO”, con sólidos argumentos legales, y la continuación de la búsqueda de la verdad y de los otros responsables involucrados.

En este contexto llega al país RODRIGO RODRIGUEZ OTERO, Frentista conocido como “TARZAN”, cerebro y ejecutor del atentado a Pinochet en el cajón del Maipo, quien es detenido en el aeropuerto por registrar una orden de aprehensión en el caso Guzmán, tras ser señalado como el individuo apodado “RAMBO” o “RODOLFO” que aparece filmado en el espectacular video de los frentistas en Colliguay.


El ministro Carroza, determinó a través del careo y declaración del Comisario (r) RENE COCQ GONZALEZ, quien filmo el video de Colliguay, que RODRIGO RODRIGUEZ OTERO no era el “RAMBO” y por tal razón lo dejo libre.

Sin embargo el director de la PDI MARCOS VAZQUEZ, poco dado a efectuar declaraciones, curiosamente aparece señalando a la prensa que la policía había detenido a RODRIGO RODRIGUEZ OTERO en cumplimiento a la orden expresa del Ministro Carroza, dejando entrever que el ministro se había equivocado, es decir un solapado ataque a su alta credibilidad pública, en circunstancias que como director de la PDI, sabía que RODRIGO RODRIGUEZ OTERO había sido individualizado como “RAMBO” o “RODOLFO”, por el inspector JUAN SARMIENTO LUARTE, a través de un parte policial, en la época que por orden de NELSON MERY, SARMIENTO trabajaba directamente con MARCELO SCHILLING Y OSCAR CARPENTER, como consta en los propios careos que del proceso existen entre SCHILLING y SARMIENTO, por la perdida de las huellas, fotografías , grabación de audio y filmación del COMANDANTE CHELE, JUAN GUTIERREZ FISCHMAN, durante su estadía en Curanilahue en la casa de AGDALIN VALENZUELA.


A todas luces aparece como una operación de desinformación, gatillada desde la propia “OFICINA” para encubrir la verdadera identidad de “RAMBO” o “RODOLFO”.

Es decir MERY, SCHILLING, MARTINEZ y otros próceres están desesperados porque tienen miedo que al fin se haga justicia y el ministro Carroza los procese, por tal razón han movido sus influencias para desde la PDI sabotear la investigación, y desde la Corte Suprema lograr que le pongan trabas al juez Carroza.


Dentro de la PDI los principales aliados del Ex – Director Mery, fuera de otros jefes que atornillan al revés, se encuentra el subdirector policial JUAN BAEZA, ex miembro de la CINA (asaltos),ligado a los equipos que en la época trabajaban con el grupo LEX y que estuvieron involucrados en diferentes montajes (Sergio Olea Gaona y el destacamento Pueblo en Armas, ambos casos solo como ejemplos), BAEZA llevo a la jefatura de la división Homicidios al sub-prefecto LUIS SANDOVAL, hombre de confianza de MERY, que trabajó en el departamento de asuntos internos, y también participó en la investigación del homicidio de Agdalin Valenzuela en Curanilahue, donde se tejió un manto de impunidad en un asesinato ligado directamente al caso Guzmán, también entra en este equipo un jefe menor de apellido CARREÑO, el que se encuentra a cargo de asuntos internos, en circunstancias que era hombre de confianza del Ex –Comisario JORGE ZAMBRANO de la JIPOL y que trabajaba directamente con MARCELO SHILLING y la Oficina y que aparece involucrado en numerosos encubrimientos acreditados en el proceso.


ESCUCHA CHILE


Es decir en estos momentos cuando más apoyo necesita el ministro Carroza, para aclarar totalmente el crimen de un Senador en democracia y cuando el país necesita y pide conocer toda la verdad, el ministro está más solo que “ROBINSON CRUSOE” ya que al frente tiene a los “frentistas”, atrás de ellos al partido comunista de Chile y en sus sombras al servicio de Inteligencia Cubano “G2” que desembozadamente opera en Chile, y como si fuera poco a sus espaldas y en el segundo y tercer piso sobre su cabeza se encuentran “moviéndose” los operadores del “MOSSAD” (SERVICIO DE INTELIGENCIA ISRAELI) brazo operativo de la CIA, para salvar a los MERY, SHILLING, MARTINEZ, ETC de un lógico procesamiento por sus responsabilidades criminales durante sus gestiones como directivos de gobierno.


Cuando el “G2” y el “MOSSAD”, enemigos irreconciliables, tienen intereses comunes se hacen imbatibles, para muestra un botón: la extradición de Apablaza desde Argentina, era imposible, ya que estos dos servicios tenían un interés común, evitar la presencia del Comandante SALVADOR en los tribunales chilenos.

En los próximos capítulos esperamos entregar a los “CHILENOS”, gravísimos antecedentes de cómo desde la PDI le hacen “BY PASS” a las ordenes del Ministro de interior Rodrigo Hinzpeter, y por ende a la voluntad expresamente definida del gobierno del presidente Piñera en este grave suceso.

Tomado de: http://thecontraperiodista.blogspot.com/

Nota de la Redacción:

Sin duda alguna esta columna debe inquietar a todos los chilenos que luchan por nuestra independencia de las maniobras del extranjero, a los que buscan la reconciliación nacional, a los que buscan la instauración de una verdadera Justicia y a los que quieren recuperar la historia que nos han falseado durante más de 20 años.

No somos racistas, no tenemos nada contra ningún pueblo ni raza, pero, dicho esto conocemos los peligros de entidades como el MOSSAD, el G.2, la CIA y muchos otros grupos de espionaje que intentan, por todos los caminos posibles, aunque sean ilegales o impliquen crimenes, hacer que los pueblos cumplan sus designios elaborados en ultramar.

Esta nota no es de ayer, corresponde a una publicación del 1 de noviembre, que ha sido ampliamwente reproducida en la red, pero, la insertamos en esta edición porque, además, consideramos aterrorizador que manos obscuras o sectas indeterminadas estén manejando nuestros asuntos para escamotearnos, una vez más, la verdad.

jueves, noviembre 04, 2010

Un tazón de su propio chocolate, por Cristina Bitar.

Un tazón de su propio chocolate,

por Cristina Bitar.



El senador Girardi se ha referido a un tema que, sin duda, inquieta a la Concertación: el pragmatismo que muestra el actual gobierno y que él llama una derecha «hinzpeteriana». Lo dice frente a la falta de agenda de una coalición opositora que no sólo aparece desarticulada y sin discurso, sino que es desbordada por una administración de derecha que va más allá de lo que ellos hicieron desde el gobierno en temas sensibles, como el tributario, los pueblos originarios y el medio ambiente. Aquí el senador Girardi ve que se está imponiendo una derecha pragmática y moderna por sobre otra autoritaria y que añora a Pinochet.



Es verdad que hay una derecha nostálgica del pasado, que echa de menos la mano dura e inflexible de “el general”, pero a esa derecha la sacó Lavín de la cancha hace mucho rato; esa derecha no está en este gobierno, como no estuvo con el candidato de la oposición del 99. Es comprensible que Girardi la eche de menos, y tiene razón, ya que esa derecha es fácil de derrotar: es un adversario predecible, una caricatura que se puede moldear, levantar y luego destruir hasta el fin de los tiempos. Pero los que participan y apoyan el gobierno del Presidente Piñera son otra cosa. Esta es una derecha que se dio cuenta de que es posible ganar y, más aún, es posible hacer un gobierno auténticamente popular, porque eso no es patrimonio de la izquierda.



En 1990, al llegar al gobierno, la Concertación realizó algo notable, que es importante reconocer: tomó el modelo de desarrollo de economía social de mercado y lo hizo propio. Primero, no modificó nada esencial y, luego, profundizó reformas, privatizó puertos, sanitarias y carreteras, consolidó el modelo previsional privado y mantuvo al país con niveles de crecimiento razonables. El mensaje era claro: la Concertación podía hacer lo bueno de la derecha —manejar bien la economía— y además lo hacía en democracia, con respeto a los derechos humanos y sentido social. Entonces, tomar las banderas del adversario estaba bien.



Hoy vemos cómo este gobierno y su coalición le arrebatan banderas a la Concertación y avanzan en medidas como el aumento tributario para financiar la reconstrucción, el aumento del royalty minero, la apertura al diálogo en el conflicto entre el Estado y el pueblo mapuche, el voto voluntario, entre otros.



Hoy el gobierno del Presidente Piñera y la derecha «hinzpeteriana», como la denomina el senador Girardi, le están dando a la Concertación un tazón de su propio chocolate. El mensaje al país es claro: la derecha puede también hacer lo bueno de la izquierda, ser independiente de los empresarios, manejar el tema tributario con pragmatismo, ser solidaria, pero además tener mano dura con la delincuencia, disminuir la corrupción, ser eficiente y llevarnos al desarrollo.



Como bien ha notado el senador Girardi, la derecha ya no es una caricatura del pasado. Hoy Chile tiene una derecha moderna, eficiente, dialogante, con visión de futuro, preocupada por crear oportunidades para todos, pero sin dejar de proteger a los más pobres y los más necesitados, inspirada en valores como libertad, solidaridad, fraternidad y el respeto por las diferencias. Esta derecha la encarna el gobierno del Presidente Piñera, con sus ministros y parlamentarios, con Hinzpeter y también con Larroulet, con Larraín y con Fontaine, con Larraín (Carlos) y con Coloma. Esa es la derecha que llegó para quedarse y que le hace bien a Chile, aunque le preocupe a la Concertación.


jueves, octubre 28, 2010

Valparaíso, víctima de dos males, por Gonzalo Rojas Sánchez.


Valparaíso, víctima de dos males,

por Gonzalo Rojas Sánchez.


De 10 profesores universitarios consultados, ninguno sabía que desde el viernes pasado se está realizando el Fórum Universal de las Culturas Valparaíso 2010, obviamente en el puerto principal. Por el contrario, desde mucho tiempo atrás, la Concertación lo sabía perfectamente, pero en el presupuesto 2010 no le asignó un peso al evento. Lógico, esos fondos los iba a administrar Jorge Castro, el alcalde UDI de la ciudad. Nada debía dársele al municipio, aunque al momento de plantear Valparaíso su postulación, se había comprometido el apoyo gubernamental al entonces alcalde Cornejo, DC.



Por eso, en un primer recorrido por el puerto, el observador se encontrará con unos escuálidos cartelitos informativos, que lo hacen pensar más en una reunión de juntas de vecinos que en un gran encuentro cultural mundial.



Es que no hay para más, y ya es notable lo que están haciendo el alcalde y su equipo para tratar de sacar adelante el magno evento. No hay para más, porque el presupuesto total del Fórum asciende a mil 600 millones, de los cuales el Gobierno, vía FNDR, aportó casi mil. Los otros 600 millones provienen del Programa de recuperación y desarrollo urbano de Valparaíso, a través de un directorio presidido por Castro.



Es muy poca plata para lo que se debiera haber intentado, y menos aún si se compara con las dos versiones anteriores, de Barcelona (2004) y Monterrey (2007), cuyos presupuestos fueron de 80 millones de euros y de 200 millones de dólares, respectivamente.



Pero hay por ahí un parrafito que complica más la cosa. Dice así: "En un momento en que Chile requiere insertarse en un mundo cada vez más globalizado, es importante comprender que el desarrollo de una nación está fuertemente vinculado a la fuerza de su cultura y al aporte que su patrimonio hace al desarrollo de su identidad, lo que permite encarar esa inserción con sello propio y una imagen que fortalezca sus valores, raíces e historia".



Sí, esas palabras -como bien sospecha el lector- constituyen una afirmación central en el programa del gobierno actual, pero son un compromiso que contrasta con la realidad económica del Fórum.



Pero, cuidado, el problema no es de cifras solamente: los números a veces no dejan ver el alma. Y el problema es del alma. La Concertación, las izquierdas, saben perfectamente bien qué hacer con los actos culturales: una variopinta puesta en escena del tutti quanti que la imaginación pueda concebir, sin cánones ni criterios, sin límites ni chequeos. Sí, porque para el mundo concertacionista todo es arte, todo es cultura, y todo arte y toda cultura son, también, política.



La Alianza, la derecha, no sabe. No tiene hoy un relato cultural de fuerte base teórica que pueda ser operativo y competitivo. Apenas comprende la radicalidad de la verdad; casi nunca defiende la integridad del bien; huye con frecuencia de la promoción de una delicada belleza; se cansa ante la necesidad de encontrar la unidad de todo lo diverso en su común origen.



Es demasiado fuerte el desequilibrio: unos haciendo cualquier cosa -muchas cosas, por cierto- y llamándolas cultura; otros declarando buenas intenciones, pero dedicados a tareas bien distintas.



Quizás eso explica que cada vez que haya que financiar iniciativas de eventual trascendencia cultural, en las derechas sólo existan dos actitudes: los que se niegan a darles plata a los iconoclastas, y los que felices la entregan, para recibir créditos por su pluralismo y su modernidad. Tal vez en esto último radicó la diferencia que alejó al subsecretario Bär del ministro Cruz-Coke. Ni unos ni otros parecen estar muy dispuestos a pensar a fondo qué significa lo propuesto en el programa de gobierno.

viernes, octubre 22, 2010

¿Destinar más recursos a educación?, por Rodrigo Troncoso.


¿Destinar más recursos a educación?,

por Rodrigo Troncoso.

Los principales avances en educación básica y media han sido en materia de cobertura e infraestructura, pero poco ha habido en cuanto a calidad. Los resultados de la prueba SIMCE no muestran mayores mejoras en los últimos 10 años, a pesar de que el gasto público en educación se ha más que duplicado. Las pruebas internacionales PISA y TIMSS ubican a Chile por sobre la mayoría de los países de la región, pero por debajo de todos los de la OCDE, exceptuando México.


Una educación de calidad es un importante instrumento para superar la pobreza, mejorar la igualdad de oportunidades, aumentar la productividad y lograr el desarrollo. Afortunadamente, el debate actual apunta justamente a la necesidad de mejorar la calidad de la educación en Chile. Los efectos de las reformas que se implementen ahora sólo van a dar fruto luego de varios años, por lo que es muy importante que apunten en el sentido correcto y que no sean producto de presiones sectoriales. Lamentablemente, son políticamente más atractivas las medidas que involucran más recursos, sin importar mucho su efectividad.


La evidencia internacional no encuentra mayor relación entre insumos y resultados en educación. El tipo de insumos que se suele considerar incluyen la tasa de alumnos por profesor, la educación, experiencia y salarios de los profesores, el gasto por alumno, entre otros. Así, con frecuencia se habla del bajo gasto en educación o los bajos sueldos de los profesores. Sin embargo, tanto el gasto como los salarios de los docentes respecto al PIB per cápita son similares en Chile a los del resto de la OCDE.


Confundir correlación con causalidad lleva a proponer medidas que parecen acertadas pero que probablemente no lo sean. Aunque los colegios buenos tengan buenos directores, esto no significa que poniendo directores buenos en colegios malos, sin cambiar los incentivos, vaya a cambiar algo. Los colegios buenos también tienen su pintura en mejor estado, pero pintar colegios malos no va a mejorar sus logros.


Los malos resultados son un reflejo de que los incentivos no están bien puestos. Ejemplos claros son la inamovilidad de profesores y directores. Los colegios no ganan prácticamente nada si logran mejorar su SIMCE unos cuantos puntos. Pero si tuvieran incentivos para hacerlo, no tendríamos que preocuparnos de evaluar profesores ni de cómo el colegio organiza sus recursos. Profesores y directores saben quiénes hacen mal sus clases, más allá de lo que digan las mediciones.

viernes, octubre 15, 2010

El peligroso juego de los bancos, por Pilar Molina.


El peligroso juego de los bancos,

por Pilar Molina.

Una bomba no alcanzó a estallar en las afueras del restaurante de la familia del presidente de la Asociación de Bancos el 5 de agosto. Recién se habían informado las increíbles utilidades de la banca nacional. Muchos pensaron que podía haber un nexo -ciertamente no justificable- entre ambos hechos. ¿Por qué?



Pende sobre la banca la amenaza del aislamiento, de que haya cada vez menos chilenos dispuestos a defenderla. No es raro. Los bancos se defienden solos y muy bien. No quieren que el Congreso dé atribuciones financieras al Sernac. No las necesita, argumentan; basta con las superintendencias en funciones (de Bancos, Valores y AFP), y nuevas regulaciones, advierten, aumentarán más sus costos. ¡Pero si los costos no los pagan ellos! Ni siquiera el terremoto les impidió seguir aumentando sus ganancias. A abril pasado sumaban mil 604 millones de dólares, y a julio, mil 900 millones.



Su lema es ¡Más utilidades siempre!, aunque haya que poner comisiones que de repente aparecen en la cuenta corriente, o haya que exigir a los clientes saldos de un millón de pesos inmovilizados a cambio de una tasa hipotecaria menor.



La crisis puso al mundo de rodillas, pero no a la banca chilena, que en 2008 se anotó 993 mil 130 millones de pesos de ganancias. Y el ajuste tampoco llegó al año siguiente. ¡Ni pensarlo! Las utilidades de 2009 (que hay que expresar en dólares por el volumen de ceros) fueron dos mil 400 millones.



Se quejan porque la superintendencia estableció límites a "cláusulas abusivas", como obligar a tener cuenta corriente para obtener una tasa de interés menor del crédito hipotecario. Podría ser hasta inconstitucional, aventuran, pero no reconocen que todos lo hacen, y que incluso obligan a una familia a tener tres chequeras porque tiene tres créditos universitarios con distintas instituciones.



El presidente de los banqueros explicó recién a los parlamentarios que el aumento de las utilidades a casi dos mil millones de dólares en julio "no tiene nada que ver con los spreads”. No, la banca atribuye la abismal diferencia entre lo que cobran por prestar y lo que pagan cuando les prestamos al riesgo que asumen y a la falta de información sobre la deuda consolidada de los clientes. Pero a los más riesgosos no les prestan ellos, sino el retail . Por eso procuran que se obligue por ley a las casas comerciales a entregar la información positiva de sus deudores. Para disminuir el riesgo, ahora van a competir a la segura con las grandes tiendas para levantarles los buenos pagadores.



Qué competencia puede haber entre los bancos si el spread en Chile es 5,77 puntos promedio contra los 0,33 puntos del Reino Unido. ¡La torta alcanza para todos! Eso le permite a un banco fijarme mal, por segundo año consecutivo, la tasa anual de mi crédito hipotecario sin arrugarse y, en el área de inversión, a otro devolverme menos plata que la que le presté.



El juego de los bancos es peligroso. Siembra vientos...



Nota de la Redacción:

Nos parece notable que comienecen a salir voces que adviertan que los chilenos se están cansando con un sistema financiero-especulativo que demuestra solo intereés por sus ganancias propias, aunque para producirlas deban liquidar a las clases medias y a las pymes con intereses claramente usurarios.

Coincidimos con la Señora Pilar Molina, aunque creemos que no es solo problema de fiscalización, la banca y las grandes tiendas, emisoras de tarjetas de crédito, están falseando la libertad ecónomica para transformarla en un libertinaje que, de seguir este camino, terminará conviertiendose es odioso para la mayoria de la ciudadanía.

miércoles, octubre 06, 2010

Desde la literatura se les explica a políticos y especuladores el valor de la libertad, por Karin Ebensperger.


Desde la literatura se les explica a políticos y especuladores el valor de la libertad,

por Karin Ebensperger.


El novelista Jonathan Franzen es el nuevo referente para analizar lo que pasa al interior de la sociedad norteamericana. Incluso la revista Time -que hace tiempo ya dejó de ser tan rectora en contenidos, pero cuyas portadas siguen generando impacto- lo puso en su tapa tras 10 años sin que un escritor ocupara ese lugar. Los críticos de Europa y Estados Unidos en forma unánime elogian su novela "Freedom", que acaba de publicarse, y The New York Times la califica de obra maestra.


Ya su nombre -"Freedom"- es muy sugerente. Porque el concepto de libertad involucra todo lo que Estados Unidos ha querido ser desde que los primeros inmigrantes europeos fundaron esa nación.


Y en buena parte Estados Unidos se ha desarrollado como una sociedad en donde las libertades individuales y políticas son centrales y respetadas, al menos comparativamente con la mayoría de los países. Pero el ataque terrorista externo a las Torres Gemelas, y luego el "ataque" interno de los especuladores a los ahorros de la clase media y la debacle financiera creada exclusivamente por el mal uso de la libertad han puesto a los norteamericanos a reflexionar.


Franzen se mete en la psicología del estadounidense, y a través de una historia familiar logra transmitir el impacto que han tenido en las personas los errores gruesos de una minoría rectora en la Casa Blanca y en Wall Street.


El autor les dice a sus compatriotas: "Si la libertad se convierte en una medida decisiva para nuestra cultura y nuestra nación, deberíamos analizar minuciosamente qué es exactamente lo que nos da la libertad".


Franzen puso el dedo en la llaga y se lanzó a retratar el tiempo que vivimos. El tema que ha elegido es fundamental. La libertad es el concepto político más nombrado de los tiempos modernos, pero no necesariamente vivido como un compromiso personal. Por eso, creo que la formación cívica de los alumnos chilenos debería tener la mayor importancia.


Explicarles la necesidad de las buenas políticas públicas. No se saca nada con discursos sobre la libertad política o económica si cada persona no desarrolla su propio vínculo moral con esos conceptos, en su vida privada y en su exigencia a la autoridad.


Cuando un especulador de Wall Street da mal uso a los dineros depositados con confianza, está atentando contra la propiedad, pero además contra la libertad, conceptos ligados. Su acción burla la fe pública en que se basa el sistema.


Los malos argumentos dados por el ex Presidente George W. Bush, la máxima autoridad, para invadir Irak y los intereses económicos asociados, dieron una pésima señal: si se puede especular con la fe pública al máximo nivel, también se puede entonces hacer lo propio en Wall Street. Y no nos extrañemos -parece sugerir Jonathan Franzen- que eso vaya permeando las mentes de los ciudadanos.


Soy de las que piensan que la sociedad civil norteamericana tiene enormes reservas intelectuales -como el propio Franzen- para reencontrarse con sus raíces de honestidad y libertad constructivas inspiradas por los padres fundadores.


El impacto de esta novela revela cuán sentida es esta discusión. Franzen puso el dedo en la llaga y se lanzó a retratar el tiempo que vivimos.

sábado, septiembre 25, 2010

El frenético libresco, por Jorge Edwards.

El frenético libresco,

por Jorge Edwards.

En medio del ajetreo diario, me las arreglo para salir a caminar en la tarde y entrar en una librería. Son tardes otoñales más bien tranquilas, tibias, de cielos extraordinarios, de grandes masas de verde que amarillean. No sé si existe el verbo amarillear o si acabo de inventarlo. Hace años, pasé frente a las mismas vitrinas, entré y compré El niño que enloqueció de amor, de Eduardo Barrios, en su versión francesa. Fue una experiencia interesante: leer de nuevo ese viejo libro escolar, conmovedor, clásico y a la vez extraño, quizá perverso, en su traducción al francés. Adiviné a través del idioma extranjero el tono y hasta los giros, los chilenismos, de la escritura original. No sólo eso: sentí las campanadas de las iglesias de Santiago en un invierno desaparecido. Era una bonita historia, y cuando el lector llegaba a una de sus culminaciones, había un sonido general, difuso, de campanas. Ardamos, y callemos, y campanas, escribía el poeta de Residencia, y había acuñado la expresión de «frenético libresco» a propósito de alguien que parecía estar demasiado cerca de la tinta.

Ahora compro dos libros que leí hace alrededor de medio siglo: uno es L’homme révolté, de Albert Camus, y el otro es Dublinois (Dublineses), de James Joyce. James Joyce en su traducción francesa. Parece que en mi adolescencia hablaba mucho de los jesuitas, de sus retiros espirituales, de Ignacio de Loyola y todo eso. Era lector fiel, constante, apasionado, de Miguel de Unamuno, vasco y conocedor crítico, difícil, a veces malhumorado, de la historia de la Compañía. Encontraba en sus páginas, en ediciones baratas de la colección Austral, admiraciones contradictorias, encrucijadas intelectuales y emocionales, arrebatos de amor y odio. Don Miguel declaraba: las dos grandes creaciones de los vascos son la Compañía de Jesús y la República de Chile. No sé si Chile se ajusta muy bien al concepto. Antes, hace un siglo, en tiempos de los hermanos Amunátegui, del Presidente Balmaceda, de los Irarrázaval de diferentes pelajes, parecía que sí, pero ahora ya no es tan seguro. Escucho cuecas del Bicentenario, por ejemplo, y les descubro un aire entre aragonés y andaluz. Me ha tocado ver partidos de fútbol en los que se insinúa una jota espontánea en las graderías, y de repente esa jota adquiere, para mis oídos chilenos, un ritmo de cueca. Pero no diviso en ninguna parte el Chile «castellano-vasco» del que hablaban algunos teóricos de la Historia. El caso es que hablaba en mi adolescencia de los jesuitas de Santiago, de sus ritos y sus costumbres, y un amigo apasionado de la filosofía, Roberto Torretti, que acababa de salir del Grange School y que leía a escritores de lengua inglesa, me dijo que las cosas que yo contaba también aparecían en los relatos de un novelista irlandés, un tal James Joyce. Corrí a la librería Studio de la calle de las Agustinas, en Santiago, y compré el Retrato del artista adolescente y Dublineses. No sé si las novedades de hoy se pueden adquirir con tanta facilidad en las librerías actuales. Pues bien, eso ocurría a fines de la década de los cuarenta, cuando sólo una docena de santiaguinos y un puñado de viñamarinos y de personas de Concepción habían escuchado hablar del autor descomunal, desproporcionado, rabelaisiano, del Ulises. Recuerdo mis impresiones de entonces, y ahora, con más de medio siglo de distancia, abro el volumen de bolsillo y me encuentro en una casa de Dublín, en un lugar donde hay dos hermanas y un sacerdote moribundo. O recorro con toda calma el retrato de un personaje, un adolescente feroz, que derrotaba a todo el mundo en luchas cuerpo a cuerpo, y que después de sus victorias hacía una danza salvaje de celebración, con una tapa de tetera en la cabeza, golpeando una lata de conservas y aullando: ¡Ya, yaka, yaka, yaka! El asombro general de ese barrio de Dublín se produjo cuando circuló la noticia de que el personaje de marras, el luchador invencible, el émulo de los Pieles Rojas, confesó que tenía una vocación sacerdotal.

James Joyce, el irlandés, nacido en 1882 en Rathgar, en las afueras de la capital de Irlanda, había comenzado con la publicación de un libro de versos, Música de cámara. Eran pequeñas canciones, trozos de un lirismo exaltado, y alguien, un crítico local, demostró que tenían una relación directa con aires de la época isabelina. Joyce, en otras palabras, era un poeta doblado de un erudito, de un investigador laborioso y extravagante. Leyó filosofía, emprendió estudios de matemáticas avanzadas, hizo dos o tres años de medicina y fue profesor de idiomas. Los jesuitas de Dublín, a diferencia de los nuestros, le habían dado conocimientos sólidos de latín, de griego, de filosofía clásica, y él, a pesar de sus rencores, de sus caprichos, les agradeció esa enseñanza durante toda su vida. Algunos sostienen que fue ateo, pero no estoy convencido. Su actitud dista mucho del laicismo liberal de fines del siglo XIX. Nada más ajeno que Joyce a Julio Michelet, a Hipólito Taine o a Victor Hugo. Era un blasfemo, un provocador, y el tema religioso lo obsesionaba, le provocaba angustia, como se la provocaba también al autor de Del sentimiento trágico de la vida y de La agonía del cristianismo. La vocación religiosa es un problema, una ruptura, que se palpa a la vuelta de cada página de Dublineses. Y esas casas viejas, llenas de gatos, de alfombras gastadas, de macetas con plantas de interior, de maderas pulidas por el tiempo, de señoras gordas que emiten olores peculiares, tienen casi siempre en una de sus habitaciones, medio escondido, a un jesuita huesudo, pensativo, de manos callosas. Me adentro, pues, en los primeros cuentos de Joyce, con no disimulado regocijo, y me dispongo a dedicarme más tarde a Albert Camus. ¿Por qué? Por afición, por espíritu deportivo, por llevar la contra, como decimos en Chile. Pierdo mi tiempo y lo gano. Y los demás, los que corren para ganarlo todo, pierden algo y no se dan cuenta. Joyce es un heredero remoto de Rabelais y de Jonathan Swift. Camus lo es de Michel de Montaigne y a lo mejor de Henri Bergson: escritores filósofos, filósofos literarios, desmesurados en un caso; en el otro, equilibrados, encarnaciones de la mesura y la sonrisa. No hay manera de explicarlo en dos líneas, pero una crónica, entonces, a lo mejor, es un acertijo.