jueves, junio 26, 2008

CUIDADO CON LO QUE VIENE.


CUIDADO CON LO QUE VIENE.

Los “rojos” son expertos en el uso de las necesidades populares y esplendidos en su capacidad de crear eslóganes que convenzan a la gente que ellos son una alternativa progresista, democrática y excelentes promotores de la Justicia,

La praxis nos ha demostrado que una vez instalados en las esferas de poder son de una impactante ineficiencia, que destruyen las defensas de la sociedad y a poco andar muestran peligrosos síntomas de totalitarismo.

Nunca en nuestra historia, casi 200 años de vida republicana, ningún Gobierno había tenido tantas situaciones favorables para realizar su cometido, mucha plata y control de los otros poderes del Estado.

Tampoco se ha dado en el pasado alguna, fuera de la de Allende, administración tan poco capacitada como la actual, excepcionando las anteriores de la concertación que han tenido la misma ineficiencia.

Casi nunca se ha visto desde la Primera Magistratura que se priorizara los temas políticos por sobre los sociales ni que fuera más importante crear cargos que preocuparse por el desempleo o la inflación.

Han creído que todos los problemas se pueden solucionar “tirando a la chuña” los dineros de la Caja Fiscal, han gastado como país en guerra, pero la ciudadanía se debate en la desesperación.

Ninguna institución del Estado funciona como “Dios manda”, se gastan ingentes recursos, pero escasea la seguridad ciudadana, la educación involuciona y la salud porfiadamente no mejora.

La Justicia, a pesar de gigantescas inversiones, tanto en infraestructura de tribunales o de cárceles, no anda, llegándose al extremo grotesco que los delincuentes estén libres mientras la gente de trabajo tiene que enrejarse.

Son excelentes “enunciadores” y promotores de proyectos, pero al momento de ponerlos en practica demuestran una inmensa incapacidad que tratan de ocultar con una tremenda soberbia.

Para entender lo anterior baste ver el Transantiago, que nos ofrecieron un sistema más digno, cómodo y rápido, para humillarnos con un trasporte de pasajeros caro, paga Moya, y malo.

Sin lugar a dudas han horadado la credibilidad del la Primera Magistratura, han debilitado nuestra defensa Nacional y tienen en serio peligro la integridad institucional del país.

Nosotros prevemos que habrá una gigantesca explosión social, que rogamos no se produzca, como resultado de las inequidades que han fomentado, que arrasará a su paso con todo.

Dios quiera que nos equivoquemos, pues será un caso digno de estudio el de un país que insiste en pagar por segunda vez la cuenta de la ineptitud e ideologísmos de sus Gobernantes.