miércoles, abril 23, 2008

Futuro paraguayo incierto.....

Futuro paraguayo incierto.....

En Paraguay sucedió lo que tenía que suceder, el mensaje zurdo llega a los pueblos, básicamente porque dice lo que los pueblos quieren escuchar, aunque los dirigentes no tengan intención alguna de cumplirlas, porque usan magistralmente el engaño y porque su amoralidad les permite utilizar cualesquier tipo de “herramientas” para lograr los fines perseguidos.

Las elecciones las gano el izquierdista ex obispo Fernando Lugo, formado al alero de la teología de la Liberación y suspendido de sus funciones por el Vaticano, con una coalición de grupos raros, que van desde el extremismo marxista, por cierto el terrorismo incluido, hasta algunos sujetos que se califican como de derecha, con la que seguramente tendrá dificultades para gobernar.

Las divisiones, la demasiado larga permanencia en el poder, 61 años, las denuncias de corrupción complicaron las opciones del Partido Colorado, que además no logro posicionar a su candidata Blanca Ovelar. que marcó un 30,71%, y Lino Oviedo, un General del mismo sector, obtuvo un 21,98% de los sufragios. El ganado sacó un 40,10% de las papeletas.

Sin duda se establece un gobierno de minoría, con el apoyo de 4,1 de cada 10 ciudadanos, lo que no dudamos afectara la gobernabilidad, pues en el Congreso, ambas Cámaras, sus adversarios mantendrán una posición de mayoría, y que seguramente le causará problemas para aprobar leyes de corte socialista que ha anunciado Lugo.

Su programa de Gobierno, extremadamente simple, ofrece 100 mil empleos, pensiones para 200 mil ancianos, gran cantidad de obras de infraestructura, contratación de 30 mil profesores y construcción de miles de aulas, apoyo a la investigación, inversión en salud, con gratuidad del sistema, rebaja de las tarifas eléctricas y una reforma agraria con apoyo técnico y crediticio.

Sin duda debía ganar, no dejó nada por ofrecer, para remachar en los momentos de triunfo que ahora su país seria conocido por la honestidad y no por la corrupción y la pobreza. Esperamos que el “cura” lo haga mejor como político que lo que hizo como sacerdote y que en vez de ser reconocido como un tránsfuga le reconozcamos como un zurdo que cumplió sus promesas.